El rey Asa y el rey Josafat guardaron fielmente los decretos y las leyes de Dios, destruyeron todos los ídolos y gobernaron a su pueblo y a sus reinos con la firme convicción de que todo iría bien mientras Dios estuviera con ellos. Como resultado, Dios concedió paz a su nación y les otorgó abundantes bendiciones y gloria.
A través de la historia registrada en la Biblia, Dios ha mostrado a la humanidad el camino para recibir sus bendiciones. No debemos cometer el pecado de recurrir a naciones poderosas en busca de ayuda en lugar de buscar a Dios, tal como lo hizo el rey Asa en sus últimos años. Tampoco debemos aliarnos con quienes practican el mal ni emprender ningún proyecto junto a ellos, como lo hizo el rey Josafat. Esto se debe a que, cuando olvidamos a Dios y depositamos nuestra confianza en las personas y en las circunstancias que nos rodean, Él nos retira sus bendiciones.
Se reunieron, pues, en Jerusalén, en el mes tercero del año decimoquinto del reinado de Asa. Y en aquel mismo día sacrificaron para Jehová, del botín que habían traído, setecientos bueyes y siete mil ovejas. Entonces prometieron solemnemente que buscarían a Jehová el Dios de sus padres, de todo su corazón y de toda su alma; […] Todos los de Judá se alegraron de este juramento; porque de todo su corazón lo juraban, y de toda su voluntad lo buscaban, y fue hallado de ellos; y Jehová les dio paz por todas partes. 2 Crónicas 15:10-15
Apartado Postal 119, Oficina de Correos de Seongnam Bundang, Bundang-gu, Seongnam-si, Gyeonggi-do, Rep. de Corea
Tel. 031-738-5999 Fax 031-738-5998
Gran Asamblea: 50, Sunae-ro, Bundang-gu, Seongnam-si, Gyeonggi-do, Rep. de Corea
Iglesia principal: 35, Pangyoyeok-ro, Bundang-gu, Seongnam-si, Gyeonggi-do, Rep. de Corea
ⓒ Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial. Todos los derechos reservados. Política de privacidad